La primera web de ADMO la hicimos en 2009. Diecisiete años después seguimos atendiendo su correo, sus dominios, su alojamiento y su web, que desde finales de 2025 corre sobre WordPress. Poner eso en un portafolio es difícil, porque no hay un «antes y después» que enseñar: hay diecisiete años de estar disponibles.

La Asociación para la Donación de Médula Ósea de Extremadura informa a posibles donantes, acompaña a pacientes y familias, organiza actividades y capta socios y voluntarios. Su web no es un catálogo: es una parte del trabajo diario de la asociación, y eso cambia por completo lo que significa mantenerla.

2009desdeprimera web desarrollada con Artemóvil
17añosde colaboración continuada
2025finales deversión actual, desarrollada en WordPress

Diseñar la web es la parte corta

Cuando una organización lleva casi dos décadas con la misma agencia, lo que se contrata deja de ser un proyecto y pasa a ser algo más parecido a un servicio: el dominio que hay que renovar, el correo que deja de entrar en un móvil, el formulario que hay que ampliar porque la campaña de este año pide un campo más, la página legal que hay que actualizar.

Ninguna de esas cosas es un encargo grande. Todas juntas son la diferencia entre una web que funciona y una web que existe. Y tienen una ventaja acumulativa que solo aparece con el tiempo: cuando surge una incidencia no hay que estudiar el proyecto desde cero, porque lo hicimos nosotros y sabemos dónde mirar.

El valor de una relación larga no está en la web que se entregó: está en el tiempo que no se pierde la próxima vez que algo falla.

ADMO, en una ficha

Entidad
Asociación para la Donación de Médula Ósea de Extremadura (ADMO)
Ámbito
Extremadura
Sede
Avenida Sinforiano Madroñero 31, 1.º D · 06011 Badajoz
Colaboración desde
2009
Versión actual
WordPress, publicada a finales de 2025
Servicios de Artemóvil
Diseño, alojamiento, dominios, correo, mantenimiento y soporte

Cinco personas distintas entran por la misma puerta

La renovación de 2025 tuvo un problema de partida que no es de diseño, sino de ordenación: por la portada de ADMO entra gente en situaciones que no se parecen en nada.

Está quien ha visto una campaña y quiere hacerse donante, y necesita saber cómo se inscribe. Está el paciente o la familia que busca información sobre tratamientos y servicios, y llega en un momento difícil. Está quien quiere colaborar como socio, como voluntario o con una aportación. Está la empresa o el colectivo que propone una iniciativa solidaria. Y está quien viene de una noticia concreta y no busca nada más.

La estructura actual separa esos caminos desde el primer nivel de navegación —hazte donante, qué hacemos, pacientes y familias, colabora, noticias— en lugar de mezclarlos en un menú de secciones institucionales. Cada uno llega a lo suyo sin tener que interpretar el organigrama de la asociación, que es lo que suele pasar en las webs de entidades con mucha actividad.

Un formulario que falla aquí no es una venta perdida

En una web comercial, un formulario roto cuesta un presupuesto. Aquí el cálculo es otro. Quien rellena una inscripción para hacerse donante ha tomado una decisión, muchas veces después de darle vueltas, y la toma en el momento en que le pilla el impulso. Si en ese momento el envío falla en silencio, esa persona no vuelve mañana a intentarlo.

Por eso la comprobación de los formularios y del correo no es aquí una tarea rutinaria de mantenimiento, sino la más importante de todas. Una actualización de la plataforma no está terminada cuando se instala: está terminada cuando se ha comprobado que los envíos siguen llegando a la bandeja de la asociación. Lo explicamos en general en qué incluye el mantenimiento web, pero en una entidad así la razón para hacerlo es distinta.

Dominio, correo y alojamiento: lo que no es la web

Una parte importante de las consultas que atendemos de ADMO no tiene que ver con la página. Tiene que ver con lo que hay alrededor: el correo corporativo, las cuentas de los distintos responsables, el alojamiento donde vive el sitio, los certificados, los dominios y su renovación.

Para la asociación es todo lo mismo —«no me entra el correo»— y tiene razón en que le dé igual. La ventaja de que el diseño, el alojamiento y el soporte estén en el mismo sitio es precisamente esa: nadie tiene que averiguar de quién es el problema antes de resolverlo. Cuando esas tres piezas están repartidas entre tres proveedores, la mitad del tiempo de una incidencia se va en decidir a quién le toca.

La sección que mantiene viva la web

La sección de noticias es la que hace que el sitio no se quede en el estado en que se publicó. Cada campaña, cada actividad y cada iniciativa que se publica añade una página más por la que alguien puede llegar, y esas páginas hablan de asuntos concretos: una jornada, un programa, una fecha.

Ese es el trabajo de posicionamiento que de verdad se sostiene en una entidad como esta. No consiste en pelear por términos generales sobre donación, donde compiten organismos oficiales y sociedades médicas con una autoridad que ninguna asociación regional va a igualar, sino en ser la fuente clara y actualizada de lo que ocurre en Extremadura. Ahí ADMO no compite: es la fuente.

Diecisiete años

De la primera web de 2009 a la de WordPress de finales de 2025 hay varias tecnologías y bastantes cambios de criterio sobre qué debe hacer la página de una asociación. Lo que no ha cambiado es la forma de trabajar: conservar lo que sigue sirviendo, rehacer cuando la base ya no da más de sí y seguir disponibles el resto del tiempo, que es cuando pasan las cosas.

Es lo mismo que contábamos hace unas semanas en Gestoría Andrino, con una diferencia de escala: allí son cinco años, aquí diecisiete. La conclusión aguanta igual de bien.

¿Tu web, tu correo y tu alojamiento están en tres sitios distintos?

Es la causa más común de que una incidencia sencilla tarde una semana. Podemos revisar cómo está montado hoy tu servicio y qué haría falta para que hubiera un solo interlocutor cuando algo falle.

Preguntas frecuentes sobre mantenimiento y soporte web

¿Qué diferencia hay entre mantenimiento y soporte?

El mantenimiento es previsible: actualizaciones, copias, revisiones y comprobaciones periódicas. El soporte es lo que no se puede planificar: una cuenta de correo que deja de funcionar, un formulario que hay que ampliar por una campaña, un contenido que hay que cambiar hoy. Una web con mantenimiento y sin soporte se conserva bien y responde mal.

¿Conviene tener el diseño, el alojamiento y el correo con el mismo proveedor?

No es obligatorio y hay organizaciones que lo reparten muy bien. Lo que sí conviene es que exista un responsable claro de cada pieza y alguien que las coordine. Cuando no lo hay, cada incidencia empieza con una discusión sobre a quién le toca, y ese tiempo lo paga siempre el usuario que no consigue enviar un formulario.

¿Cada cuánto hay que rehacer la web de una asociación?

Cuando la estructura deja de reflejar lo que la entidad hace, no cuando cumple años. En ADMO, entre la primera versión y la actual han cambiado la forma de navegar, los dispositivos desde los que se entra y el volumen de actividades que hay que ordenar. Ese es el motivo por el que se rehace: porque el contenido ya no cabe, no porque el diseño parezca antiguo.