Una web puede tener buen aspecto, funcionar sin errores aparentes y aun así recibir pocas visitas, no aparecer por sus servicios principales o no generar ni una consulta al mes.
Cuando eso pasa, lo peor que se puede hacer es empezar a cambiar cosas. Rediseñar la portada, publicar más artículos o contratar SEO sin saber dónde está el problema es caro y suele no arreglar nada. Antes hay que averiguar qué está frenando la web.
Para eso hacemos una revisión inicial gratuita: doce comprobaciones sobre las páginas principales para detectar los problemas visibles y decidir por dónde empezar. Este artículo cuenta exactamente qué miramos en cada una, para que puedas hacerlas tú si prefieres.
Solicitar auditoría SEO inicial gratuita
Nos basta con la dirección de tu web y una forma de contactar contigo. Sin contraseñas, sin compromiso y sin que tengas que leerte antes las doce comprobaciones.
Una web publicada no es lo mismo que una web que funciona
Estar en internet no significa estar cumpliendo una función. Estas son las señales que más nos encontramos y que justifican una revisión: que la web solo aparezca en Google cuando alguien busca el nombre exacto de la empresa; que reciba visitas pero apenas genere llamadas; que los servicios importantes no tengan visibilidad propia; que cargue lenta en el móvil; que mantenga textos, precios o teléfonos que ya no son ciertos; o que nadie en la empresa sepa con certeza qué páginas traen los contactos.
Todas esas son impresiones. La revisión sirve para sustituirlas por un diagnóstico ordenado y saber si lo que hace falta son cuatro ajustes o algo más grande.
Qué es una revisión inicial y qué no es
Una auditoría web comprueba si una página puede ser encontrada, entendida y utilizada. No es solo medir la velocidad ni buscar errores de código: también es mirar si el visitante entiende qué ofreces, si encuentra la información y si tiene un camino claro para llamarte.
Conviene decir con claridad dónde llega la versión gratuita, porque en esto hay mucho vendedor de humo. Es una primera valoración de las páginas principales, no un rastreo completo del sitio ni un informe de cien páginas.
| Revisión inicial gratuita | Auditoría SEO completa |
|---|---|
| Las páginas principales | Rastreo y análisis de todas las URL |
| Problemas visibles | Diagnóstico técnico exhaustivo |
| Valoración inicial de los contenidos | Investigación completa de búsquedas |
| Comprobación básica de rendimiento y móvil | Análisis con datos históricos |
| Repaso de SEO local y de conversión | Estudio de competencia y de enlaces |
| Prioridades: por dónde empezar | Plan de implantación y seguimiento |
La gratuita responde a «dónde están los problemas». La completa responde a «cómo se resuelven, en qué orden y con qué recursos». Las condiciones exactas están en la página del servicio de auditoría SEO gratuita, y lo que va más allá entra en la consultoría SEO.
Ninguna auditoría, ni gratuita ni de pago, puede garantizar una posición en Google. Lo que sí puede es decirte qué te está frenando y qué merece la pena arreglar primero.
Las doce comprobaciones
1. ¿Google encuentra tus páginas importantes?
Lo primero es saber si Google conoce las páginas que deberían aparecer. Una web puede llevar años publicada con un servicio entero fuera del índice, y también al revés: mostrando páginas antiguas, duplicadas o de prueba que nadie recuerda haber dejado ahí.
Miramos el sitemap, el robots.txt, las etiquetas noindex, las direcciones canónicas, las versiones duplicadas de una misma página y los restos de webs anteriores que siguen accesibles. Si Google no puede encontrar o interpretar una página, todo lo demás da igual.
2. ¿Los títulos explican de qué va cada página?
El título y la descripción son lo que se lee en el resultado de búsqueda. Un título que pone «Servicios» no dice nada; uno que dice qué servicio es, dónde se presta y quién lo presta, sí.
Comprobamos que cada página tenga título propio, que describa su contenido, que no haya títulos repetidos y que la descripción tenga sentido para quien la lee. La meta description no da posiciones —eso no lo hace desde hace años—, pero sí influye en que alguien elija tu resultado y no el de al lado.
3. ¿Cada página responde a una necesidad concreta?
Una página debería tener un objetivo reconocible: informar de un servicio, comparar opciones, pedir presupuesto, comprar, encontrar una empresa cercana o resolver una duda previa. Si una página mezcla cinco de esas cosas, no sirve bien para ninguna.
El fallo más caro que vemos aquí es el contrario del que se espera: no es que falten páginas, es que hay varias compitiendo por la misma búsqueda sin que nadie lo haya decidido. Cuando eso pasa, la web compite consigo misma.
4. ¿La información está ordenada?
Los encabezados no son tamaños de letra: son la estructura del documento. Revisamos que haya un H1 claro y único, que los subtítulos sigan un orden lógico, que los bloques largos estén partidos y que lo importante aparezca antes que el detalle.
Es la comprobación que más se subestima y la que más rápido mejora la lectura, para las personas y para los sistemas que interpretan el contenido, incluidos los buscadores con inteligencia artificial.
5. ¿Los textos dicen lo suficiente?
Una página de servicio con cuatro frases no puede explicar una propuesta profesional. No se trata de alargar por alargar, sino de responder a lo que pregunta un cliente antes de decidir:
- Qué incluye exactamente el servicio
- Para quién está pensado
- Cómo se desarrolla el trabajo
- En qué zona se presta
- Qué diferencia a esta empresa de la de al lado
- Cómo se pide información
También miramos si hay textos duplicados entre páginas, información que ya no es cierta y contenidos que describen una actividad que la empresa dejó de hacer hace tiempo. Esto último aparece más de lo que parece.
6. ¿Las páginas están conectadas entre sí?
El enlazado interno es lo que permite al visitante seguir su recorrido y a Google entender qué se relaciona con qué. Un artículo del blog puede traer visitas, pero si no conduce a un servicio ni a una vía de contacto, esa visita se va sin dejar nada.
Buscamos páginas importantes sin enlaces que lleguen a ellas, artículos que no llevan a ninguna parte, menús con demasiadas opciones, enlaces cuyo texto es «aquí» y apartados relevantes escondidos a cuatro clics de la portada.
7. ¿La web se usa cómodamente desde el móvil?
Responsive no significa «cabe en la pantalla». Significa que se puede leer, abrir el menú, pulsar los botones, rellenar el formulario y llamar por teléfono sin hacer zoom.
Comprobamos el tamaño del texto, la separación entre elementos pulsables, el menú, los formularios y los selectores, las imágenes que se desbordan y los elementos que tapan el contenido —los avisos de cookies mal montados son un clásico—. Para muchas empresas el móvil es la puerta principal, y ahí una dificultad pequeña basta para perder la consulta.
8. ¿Carga y responde con agilidad?
La velocidad no es sacar buena nota en una herramienta: es la experiencia real de quien entra. Miramos las tres métricas que publica Google, y conviene entender bien qué mide cada una:
- LCP — cuánto tarda en aparecer el elemento principal de la página.
- INP — la capacidad de respuesta de la página a lo largo de toda la visita: mide el retraso entre las interacciones del usuario —clics, toques, pulsaciones de teclado— y la respuesta visible en pantalla, y se queda con el peor caso representativo, no con el primero.
- CLS — cuánto se mueve el contenido mientras carga.
Junto a eso miramos imágenes sin optimizar, scripts que no hacen falta, fuentes, recursos que bloquean el pintado y problemas de alojamiento. Es habitual que la mitad del problema esté en el servidor y no en la web.
9. ¿Está bien planteado el SEO local?
Para una empresa que trabaja en Badajoz o en una comarca concreta, no basta con repetir el topónimo. El posicionamiento local depende de que sean coherentes entre sí el servicio, la dirección o el área de trabajo, los datos de contacto, la ficha de Google, el contenido de la web y los datos estructurados.
También valoramos si la web distingue de verdad las zonas donde se trabaja o si se han creado páginas clonadas cambiando el nombre del pueblo. Eso último no funciona, y hace años que no funciona.
10. ¿La web facilita el contacto?
Traer visitas no es el objetivo: el objetivo es que pase algo. Revisamos si las llamadas a la acción se ven, si el teléfono se pulsa desde el móvil, si el formulario funciona de verdad —lo probamos—, si pide más datos de los necesarios, si hay confirmación después de enviar y si cada página de servicio ofrece una salida sin obligar a volver a la portada.
Un formulario escondido al final o con doce campos reduce las solicitudes aunque el tráfico sea bueno. Y un formulario que no entrega el correo es el fallo más silencioso de todos: lo hemos encontrado en webs que llevaban meses así sin que nadie se diera cuenta.
11. ¿Hay errores técnicos a la vista?
En la revisión inicial buscamos lo que se ve: enlaces rotos, errores 404, redirecciones mal hechas, recursos que no cargan, contenido duplicado, problemas básicos con HTTPS, botones que no responden y páginas de versiones anteriores que siguen publicadas.
Aquí conviene ser honesto con el alcance: esto detecta lo evidente. Una revisión seria de seguridad, de código o de cumplimiento en materia de cookies y protección de datos es otro trabajo, con otro tiempo y otro precio.
12. ¿Qué hay que arreglar primero?
Una auditoría que termina en una lista de cuarenta errores no sirve de nada, porque nadie sabe por dónde empezar. Lo útil es separar lo que bloquea —lo que impide que te encuentren o que te escriban— de lo que mejora, de lo que puede esperar y de lo que ya está bien y no hay que tocar.
Esa priorización es la que permite decidir si lo tuyo son cuatro correcciones, una reorganización de contenidos, una estrategia sostenida o un rediseño. Y muchas veces la respuesta es la primera, que es también la más barata.
Qué te vamos a decir
Al terminar te contamos, en lenguaje normal, qué está funcionando, qué problemas visibles hemos encontrado, qué conviene priorizar y si la web se arregla con ajustes concretos, necesita un análisis más profundo o ha llegado el momento de plantear una renovación. Si la respuesta es que tu web está bien, te lo diremos también: nos ahorra tiempo a los dos.
Lo que no vas a recibir es un PDF de setenta páginas con puntuaciones de colores y ninguna conclusión. Ese informe existe, lo genera cualquier herramienta en treinta segundos y no ayuda a decidir nada.
Qué necesitamos para empezar
Poco, y ninguna contraseña:
- La dirección de tu web.
- Un medio de contacto.
- Dos líneas sobre a qué te dedicas.
- Qué es lo que más te preocupa: pocas visitas, pocos contactos, lentitud, no aparecer o tener una web antigua.
No pedimos acceso a tu Analytics ni a tu Search Console para la revisión inicial, porque se hace sobre la información pública de la web. Si más adelante acordamos un análisis en profundidad, entonces sí tendría sentido dar acceso de solo lectura a esas herramientas, y se concede desde tu propia cuenta, con los permisos justos y revocable cuando quieras.
Para quién tiene sentido
Para autónomos y pequeñas empresas, comercios locales, empresas de servicios, asociaciones, webs corporativas y tiendas online. Y en particular para quien está a punto de invertir en SEO o en una web nueva y quiere saber antes de qué punto parte.
Revisamos webs hechas por otros proveedores sin ningún problema. De hecho es lo más habitual: no hace falta que la página la hayamos hecho nosotros, ni que quieras cambiarte.
Pídela aquí mismo
No hace falta que vayas a otra página. Rellena esto y te contestamos para confirmar la solicitud y concretar el alcance de la revisión. No lleva ninguna obligación de contratar nada después.
Preguntas frecuentes sobre la auditoría web gratuita
¿La auditoría es realmente gratuita?
Sí: es una primera revisión sin coste y sin compromiso de contratar nada después. Lo hacemos porque es la mejor forma de saber si podemos ayudarte y de que tú sepas si quieres trabajar con nosotros. Si de ahí no sale un encargo, hemos perdido un rato; si sale, empieza con las prioridades claras.
¿Tengo que daros acceso a mi web o a mis analíticas?
No para la revisión inicial: se hace sobre lo que tu web muestra públicamente. Solo si después acordamos un análisis en profundidad tendría sentido dar acceso de solo lectura a Search Console o a Analytics, y siempre desde tu cuenta, con permisos limitados y revocables. Nunca hacen falta las contraseñas.
¿Incluye arreglar los problemas que encontréis?
No. La revisión identifica y ordena; la implementación técnica, la redacción de contenidos o un trabajo de posicionamiento continuado se presupuestan aparte. Mezclar las dos cosas sería convertir un diagnóstico gratuito en una venta encubierta, y entonces el diagnóstico dejaría de ser fiable.
¿Recibiré un informe técnico completo?
Recibirás una explicación práctica de los problemas principales y de qué conviene priorizar. El análisis documentado de todas las URL, con su rastreo completo y su seguimiento, es una auditoría completa y tiene su propio alcance y su precio.
¿Sirve para una tienda online?
Para una primera valoración, sí. Pero una tienda tiene capas que una web corporativa no tiene —categorías, fichas, filtros, proceso de compra y medición de ventas— y revisarlas en serio requiere un alcance específico. En la revisión inicial te diremos si lo que ves se explica con algo sencillo o si hace falta entrar ahí.
¿Garantiza que mejore mi posición en Google?
No, y desconfía de quien lo garantice. El resultado depende de la competencia, del comportamiento de los usuarios y de algoritmos que cambian y que nadie de fuera controla. Lo que una auditoría hace es identificar obstáculos y oportunidades para que decidas con más información que antes.
Antes de cambiar tu web, averigua qué necesita
Una web antigua no siempre hay que rehacerla —lo contamos en el caso de Gestoría Andrino, que lleva cinco años sin necesitarlo—. Y una web moderna no está necesariamente bien estructurada ni preparada para generar contactos. La única forma de saberlo es mirar.
Solicitar auditoría SEO inicial gratuita
Dinos la dirección de tu web y qué te preocupa. Te decimos qué la está frenando y qué arreglaríamos primero. Sin contraseñas y sin compromiso.
