El problema de la web anterior de Transab SL no se veía. Funcionaba, cargaba y tenía sus cinco apartados en su sitio. Lo que fallaba era una cuenta muy sencilla: la empresa hace diez cosas distintas y la web contaba una.
Transab SL trabaja con Artemóvil desde 2018. Aquel año desarrollamos su primera web con Joomla, que era entonces una decisión razonable y que sostuvo su presencia corporativa durante ocho años. Lo que ha cambiado desde entonces no es tanto la tecnología como el punto de partida del cliente: hoy casi nadie llega a la portada de un transportista y navega hasta encontrar lo que necesita. Llega buscando «transporte ADR», «grupaje a Portugal» o «almacenaje paletizado», y aterriza donde ese servicio esté explicado. Si no está explicado en ningún sitio, aterriza en otra empresa.
La cuenta que no salía
Una web corporativa de cinco apartados —inicio, empresa, servicios, instalaciones y contacto— es suficiente cuando la empresa tiene una actividad y la explica en un párrafo. Transab SL no está en ese caso. Bajo el epígrafe «servicios» convivían el transporte nacional e internacional, los grupajes, la distribución, la logística integral, el almacenaje, los tráficos just in time, la disponibilidad 24/7, el transporte de mercancías peligrosas, las plataformas con techos elevables y el transporte de corcho.
Diez actividades que se resuelven con vehículos distintos, con habilitaciones distintas y para clientes que muchas veces no se parecen en nada. Reunirlas en una sola página obliga al visitante a hacer una tarea de clasificación que debería haber hecho la web, y obliga a esa página a competir a la vez en diez búsquedas que no se parecen. Nunca gana ninguna del todo.
Una página solo puede responder bien a una pregunta. Cuando le pides que responda diez, acaba siendo la que ninguno de los diez estaba buscando.
Transab SL, en datos
- Cliente
- Transab SL — Trans. Núñez
- Sector
- Transporte de mercancías por carretera y logística
- Ubicación
- Ctra. Valencia de Alcántara, km 9,3 · 06500 San Vicente de Alcántara (Badajoz)
- Ámbito
- España, Portugal y Francia
- En activo desde
- 1970, con tres generaciones de la familia
- Colaboración desde
- 2018
- Tecnología anterior
- Joomla 3.x
- Tecnología actual
- HTML5, CSS y JavaScript, sin gestor de contenidos
- Web
- transabsl.es
Diez servicios, diez páginas
El trabajo grueso del proyecto no fue el diseño: fue desmontar el apartado de servicios y volver a montarlo como diez páginas independientes, cada una con su propia explicación de qué resuelve, cómo trabaja Transab SL ese servicio y a quién le sirve.
Mover la mercancía
Cargas que piden algo más
La división no es cosmética. Quien necesita un porte urgente a Francia un viernes por la tarde y quien está buscando dónde guardar palés durante tres meses entran en la web con prisas distintas, con vocabulario distinto y con preguntas distintas. Ahora cada uno tiene una página que le habla a él, con su vía de contacto al final, en lugar de un párrafo compartido con otros nueve servicios.
El corcho y el ADR eran las dos líneas más perjudicadas
Al revisar la web anterior había dos servicios que quedaban especialmente enterrados, y no por casualidad: son los dos que más se buscan por su nombre exacto.
El transporte de mercancías peligrosas no se contrata por proximidad ni por precio, sino por habilitación. Quien lo necesita escribe «ADR» en el buscador y descarta en dos clics a quien no lo deja claro. Y el corcho es la carga característica de esta comarca —San Vicente de Alcántara vive de la industria corchera— y tiene un comportamiento propio: volumen alto, peso bajo, campaña marcada y mucho tráfico hacia Portugal. Dos servicios así merecen página, no viñeta.
El criterio que seguimos en estos casos es siempre el mismo: lo que una empresa hace mejor que nadie no puede quedarse en la mitad de una lista. Si tiene nombre propio y alguien lo busca por ese nombre, tiene página.
Una dirección que despista
Este proyecto tenía una particularidad que no habíamos encontrado antes. La nave de Transab SL está en San Vicente de Alcántara, pero su dirección postal es la carretera de Valencia de Alcántara, km 9,3. Valencia de Alcántara es otro municipio, a unos cuarenta kilómetros, y el nombre de la carretera es lo primero que se lee.
Suena a detalle menor y no lo es. En búsqueda local, la coherencia entre nombre, dirección y teléfono es lo que permite a un buscador situar una empresa en un punto del mapa; una dirección que contiene el nombre de otro municipio introduce ruido justo ahí. La solución no tiene misterio: escribirla siempre completa y siempre igual, con el municipio y el código postal pegados, en la web, en la ficha de Google y en cualquier directorio donde la empresa aparezca. La página de instalaciones añade además lo que de verdad ubica la nave para un transportista: acceso directo a la N-521, eje Madrid–Lisboa y frontera portuguesa a pocos kilómetros.
Qué se fue con Joomla 3
La instalación de 2018 no estaba rota. Estaba obsoleta, que es otra cosa y se nota menos. Joomla 3.x dejó de recibir soporte y, con él, sus extensiones y su plantilla: cada actualización pendiente era una decisión sobre si compensaba tocar algo que aparentemente iba bien.
El planteamiento anterior
- Un gestor sin soporte, con su plantilla y sus extensiones de terceros.
- Diez actividades resumidas en un único apartado de servicios.
- Estructura pensada para una navegación mayoritariamente de escritorio.
- Añadir una página significaba pelearse con la plataforma.
El planteamiento actual
- HTML5, CSS y JavaScript, sin gestor ni dependencias que mantener.
- Una página por servicio, enlazadas entre sí y desde la portada.
- Diseño adaptado al móvil, con teléfono y WhatsApp pulsables.
- Ampliar la web es escribir una página más, no una migración.
Cambia de pestaña para comparar los dos planteamientos. Lo primero que se ve es la imagen; lo que sostiene el proyecto es la columna de la derecha.
Quitar el gestor tiene una consecuencia práctica que interesa más que el argumento técnico: se acaban las actualizaciones que hay que vigilar y se reduce la superficie por la que un sitio corporativo puede acabar comprometido. Y como no hay plantilla, tampoco hay que rehacer un diseño cada vez que la plantilla evoluciona.
Esto no convierte a Joomla en un error de 2018. Era la herramienta correcta entonces. Lo que caduca no es la decisión: es el contexto en el que se tomó. Si estás en ese punto, en WordPress, PrestaShop o Joomla explicamos cuándo compensa cada gestor y cuándo no compensa ninguno.
La consulta llega desde una cabina
En transporte, buena parte de las consultas no se escriben desde un escritorio a las once de la mañana. Se escriben desde un teléfono, en un área de servicio o entre dos cargas, y con poco margen para rellenar formularios largos.
La web nueva se organiza en función de eso. Los menús, los bloques y las imágenes se recolocan según el tamaño de pantalla, los teléfonos se pulsan para llamar y el acceso por WhatsApp permite mandar una consulta sin abrir el correo. El formulario pregunta lo justo: qué tipo de servicio y qué se necesita mover. Cada página de servicio termina en su propia vía de contacto, de modo que nadie tiene que volver a la portada para pedir un presupuesto.
El recorrido entre servicios también está pensado: quien entra buscando almacenaje encuentra a un paso la distribución y la logística integral, que es justo la conversación que interesa tener con ese cliente.
Cincuenta y seis años de empresa, ocho de web
- 1970Nace Transab SL
Transporte de mercancías por carretera desde San Vicente de Alcántara. Tres generaciones de la misma familia.
- 2018Primera web con Artemóvil
Desarrollo con Joomla, que da a la empresa su primera presencia corporativa estable.
- 2026Web en HTML5
Sin gestor, con una página por servicio y una estructura que puede seguir creciendo.
Conservar la identidad de una empresa así no es un adorno sentimental. El granate y el logotipo de Trans. Núñez llevan décadas en las lonas de los camiones y en los albaranes; el cliente que llega a la web ya los ha visto en la carretera. Se ha mantenido esa identidad y se ha cambiado todo lo demás: la retícula, las tipografías, el espacio entre bloques y la jerarquía de la portada, donde los años de actividad, los tres países, la disponibilidad y la habilitación ADR aparecen antes que ningún texto de presentación.
Es lo que ocurre casi siempre cuando renovamos la web de un cliente antiguo, y se puede comprobar en nuestra página de proyectos: lo que hay que rehacer rara vez es la marca. Es la arquitectura del contenido.
¿Cuántos servicios tiene tu empresa y cuántos tiene tu web?
Si esas dos cifras no coinciden, hay clientes buscando algo que haces y encontrando a otro. Revisamos tu web, contamos las dos cosas y te decimos qué merece página propia.
Preguntas frecuentes
¿Por qué separar los servicios en páginas distintas en lugar de listarlos en una sola?
Porque una página solo puede responder bien a una pregunta. Quien necesita almacenaje paletizado y quien necesita un porte urgente a Francia buscan cosas distintas, con palabras distintas, y llegan con una urgencia distinta. Una página que los atiende a los dos acaba siendo la que ninguno de los dos estaba buscando. En Transab SL eran diez actividades reales compitiendo por el mismo espacio.
¿Se pierde posicionamiento al cambiar de Joomla a HTML5?
No por cambiar de tecnología, sino por cambiar de direcciones sin avisar. Lo que hay que cuidar es el mapa de URLs: qué páginas existían, cuáles reciben visitas, a dónde va cada una en la estructura nueva y qué redirecciones permanentes hacen falta. Si eso se resuelve antes de publicar, el buscador entiende el traslado. Si se resuelve después, se recupera, pero se pasa un mes malo.
¿Un transportista necesita blog, catálogo o algo más que su web corporativa?
Transab SL no tiene blog y no lo necesitaba para este proyecto. Lo que sí necesitaba era que cada uno de sus servicios existiera como página propia, con su explicación y su vía de contacto. Antes de añadir contenido nuevo conviene agotar el que ya describe lo que la empresa hace todos los días: suele haber más material del que parece.
¿Qué se hace cuando la dirección postal de la empresa induce a error?
Se escribe siempre completa y siempre igual. La nave de Transab SL está en San Vicente de Alcántara, pero su dirección es la carretera de Valencia de Alcántara, que es otro municipio a cuarenta kilómetros. Repetir el municipio junto al código postal en la web, en la ficha de Google y en cualquier directorio evita que el buscador —y el cliente— sitúen la empresa donde no está.
